馃檹 La adoraci贸n de Dios y el peligro de la avaricia

 


Est谩 escrito en el Evangelio:

«Adorar谩s al Se帽or, tu Dios, y a 脡l solo servir谩s».

Sin embargo, hay quienes, en lugar de adorar a Dios, se postran ante Mam贸n, es decir, ante las riquezas, teni茅ndolo casi por un dios. 馃挵

Ponen en 茅l su coraz贸n y fijan todos sus pensamientos en los bienes temporales. Se sumergen de tal manera en las riquezas de este mundo que cargan su alma con ganancias injustas y regalos il铆citos, con negocios deshonestos, con la usura y con toda clase de injusticias.

Antes abandonan la justicia, los mandamientos de Dios, su propia conciencia y hasta al mismo Dios que renunciar a los bienes temporales.

De este modo abandonan la salvaci贸n, destruyen su propia alma y le cierran las puertas del cielo. ⚠️

✝️ El joven rico

Tenemos un claro ejemplo de esto en el Evangelio de San Mateo.

Se acerc贸 a Cristo un joven y le pregunt贸:

«Buen Maestro, ¿qu茅 bien debo hacer para alcanzar la vida eterna?».

Jes煤s le respondi贸:

«Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos».

El joven pregunt贸:

«¿Cu谩les? ¿Qu茅 mandamientos?».

Entonces Jes煤s le indic贸:

«No matar谩s; no cometer谩s adulterio; no robar谩s; no dar谩s falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre; y ama a tu pr贸jimo como a ti mismo».

Despu茅s de escuchar esto, el joven respondi贸:

«Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qu茅 me falta todav铆a?».

Entonces Jes煤s le manifest贸 aquello que le faltaba:

«Si quieres ser perfecto, ve, vende cuanto tienes y d谩selo a los pobres, y tendr谩s un tesoro en el cielo; despu茅s ven y s铆gueme».

Al escuchar estas palabras, el joven se march贸 triste. 馃様

馃挵 La causa de su tristeza

¿Por qu茅 se march贸 entristecido?

La Escritura explica la raz贸n:

Ten铆a muchas posesiones.

Su coraz贸n estaba demasiado unido a sus riquezas.

Entonces Jes煤s se volvi贸 hacia sus disc铆pulos y les dijo:

«En verdad os digo que dif铆cilmente entrar谩 un rico en el Reino de los cielos».

Y a帽adi贸:

«Os digo adem谩s que es m谩s f谩cil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el Reino de los cielos».

⚠️ Cuando las riquezas se convierten en un dios

No se trata simplemente de poseer riquezas. El peligro est谩 en aquellos que ponen su coraz贸n y su afecto en los bienes temporales.

Son aquellos que est谩n dispuestos a abandonar los mandamientos de Dios antes que renunciar a una ganancia o dejar escapar una oportunidad de aumentar sus riquezas y posesiones.

Llegan incluso a ofender gravemente a Dios antes que perder una parte de sus bienes.

Y, finalmente, prefieren abandonar a Dios antes que abandonar sus tesoros y riquezas temporales.

⚖️ Advertencia a ricos, jueces y autoridades

Prestad mucha atenci贸n a estas palabras, vosotros que sois esclavos de la avaricia.

No son palabras humanas, sino palabras de la eterna Verdad.

Y escuchad tambi茅n vosotros, ricos, jueces, autoridades, se帽ores y personas de gobierno, as铆 como vosotros, hombres de leyes que defend茅is a las partes en los pleitos.

La Sagrada Escritura advierte:

«Los regalos y las d谩divas ciegan los ojos de los jueces y, como si fueran mudos, les cierran la boca, de modo que ya no pueden reprender ni corregir».

Por eso, no permit谩is que el dinero os ciegue los ojos ni que los bienes materiales se apoderen de vuestro coraz贸n. ⚖️

No dej茅is que las riquezas os hagan apartaros de Dios y de su justicia.

Porque, si as铆 lo hac茅is, pod茅is quedar excluidos eternamente del cielo y tener que unir vuestra voz al eterno lamento de los condenados:

«¿De qu茅 nos sirvi贸 la soberbia? ¿Qu茅 provecho nos trajo jactarnos de nuestras riquezas?».

馃晩️ Las riquezas que no pueden salvar

Esto sucede cuando una persona no ha acumulado mediante sus limosnas ning煤n tesoro en el cielo.

Al morir, tendr谩 que abandonar todos los bienes temporales y presentarse ante el tribunal de Dios con las manos vac铆as.

Y, al ser hallada sin los m茅ritos que deb铆a haber adquirido mediante la caridad, ser谩 arrojada a la eterna pobreza.

Porque las riquezas que aqu铆 parecen tan grandes pueden convertirse, en la hora de la muerte, en una carga para el alma.

馃敟 El rico Epul贸n

As铆 lo experiment贸 aquel rico Epul贸n del que habla San Lucas.

Durante su vida disfrut贸 de sus riquezas, de sus vestidos y de sus banquetes, mientras el pobre L谩zaro permanec铆a a su puerta.

Pero despu茅s de la muerte descubri贸 que todos aquellos bienes no pod铆an salvarlo.

Su riqueza terrenal no pudo comprarle la felicidad eterna.

⏳ El rico insensato

Lo mismo ocurri贸 con aquel hombre que, seg煤n San Lucas, hablaba de esta manera a su propia alma:

«Alma m铆a, tienes muchos bienes almacenados para muchos a帽os; descansa, come, bebe y disfruta».

Pero recibi贸 inmediatamente una noticia completamente inesperada:

«¡Insensato! Esta misma noche te reclamar谩n el alma; ¿y para qui茅n ser谩 todo lo que has preparado?».

¡Qu茅 terrible enga帽o! 馃様

Aquel hombre hab铆a preparado riquezas para muchos a帽os, pero no sab铆a que aquella misma noche pod铆a ser la 煤ltima de su vida.

⚰️ La muerte del rico

As铆 lo experiment贸, entre innumerables ejemplos semejantes, aquel desgraciado rico cuya muerte tuvo que predicar San Antonio de Padua.

Tom贸 como punto de partida las palabras del Evangelio:

«Muri贸 tambi茅n el rico y fue sepultado en el infierno».

Y a帽adi贸 esta ense帽anza:

«Donde est谩 tu tesoro, all铆 est谩 tambi茅n tu coraz贸n».

❤️ ¿D贸nde est谩 tu coraz贸n?

Si no quer茅is creerlo, buscad d贸nde est谩 el coraz贸n del rico.

Se busc贸 entonces el coraz贸n del difunto, pero no se encontr贸 dentro de su cuerpo.

Sin embargo, cuando abrieron sus arcas, encontraron all铆 su coraz贸n, aferrado al dinero. 馃挵

¡Qu茅 imagen tan poderosa!

El hombre hab铆a vivido para sus riquezas y, simb贸licamente, su coraz贸n parec铆a haber quedado all铆 donde hab铆a puesto todo su amor.

馃檹 El verdadero tesoro

Por eso debemos preguntarnos d贸nde est谩 nuestro verdadero tesoro.

Si nuestro tesoro est谩 煤nicamente en las riquezas de este mundo, nuestro coraz贸n terminar谩 esclavizado por ellas.

Pero si nuestro tesoro est谩 en Dios, en la caridad, en las buenas obras y en los bienes eternos, entonces nuestro coraz贸n estar谩 orientado hacia el cielo. 馃晩️

Las riquezas pueden perderse.

Las posesiones pueden desaparecer.

El dinero puede quedar en manos de otros.

Pero el tesoro que se acumula para el cielo permanece para siempre. ✝️

Comentarios