✝️ El camino de la cruz conduce a la gloria eterna

 la piadosa Magdalena cuando llega el momento de su muerte. exhalaba su último aliento, volvió a dar gracias Jesús. 

Lo que para otros era una cruz, para ella había sido un inmenso consuelo y una verdadera alegría espiritual.

Parecía decir con san Bernardino, san Ambrosio y san León Magno:

Nuestros padres entraron gozosos en la ciudad de Dios a través de muchas injurias, tribulaciones y sufrimientos.


✝️ El combate precede a la corona

San Ambrosio enseña:

La corona celestial ya nos ha sido prometida; pero antes debemos combatir.

Nadie puede ser coronado si primero no ha vencido.

Cuanto mayor es el trabajo, la lucha y el sufrimiento soportados en la tierra, tanto mayor será la recompensa, la gloria y el gozo eterno preparados por Dios.


👑 Quien sufre con Cristo reinará con Él

San León Magno afirma con absoluta certeza:

Quienes participan de los sufrimientos de Cristo participarán también de su bienaventuranza eterna.

Y san Ambrosio añade:

Los que han sido compañeros en los sufrimientos no serán separados en la alegría.

Así como el Apóstol enseña que somos participantes de la Pasión, también seremos participantes de la Resurrección, si perseveramos hasta el final.

Por ello debemos soportar todas las tribulaciones con paciencia y alegría, seguros de que un día gozaremos para siempre con Jesucristo en el cielo.

Porque es completamente cierto:

Después de los sufrimientos temporales vienen las alegrías eternas.


🙏 Una resolución cristiana

Por eso el alma fiel puede decir:

Este será mi mayor beneficio: conformarme siempre a la voluntad de Dios; recibir de su mano tanto los bienes como las pruebas; que ninguna tribulación, dolor o aflicción perturbe mi corazón, ni las vueltas de la fortuna me aparten jamás de su amor.


⚖️ La herencia del Reino tiene una condición

Queridos oyentes:

Entre los juristas existe un antiguo principio:

Sería absurdo que quien recibe una herencia tuviera más derechos sobre ella que el mismo propietario que la poseía.

Por esa razón, quien hereda una finca recibe también todas las cargas y obligaciones que recaían sobre ella.

Del mismo modo actúa Dios con nosotros.

Tenemos un verdadero derecho a la Jerusalén celestial, pues somos herederos de Dios y coherederos de Jesucristo.

Sin embargo, san Juan Crisóstomo explica que esa herencia no fue concedida sin condiciones.

No nos fue dada de manera absoluta, sino bajo una condición muy concreta.

¿Y cuál es esa condición?

El Apóstol responde claramente:

"Somos coherederos de Cristo, con tal de que padezcamos con Él."


✝️ No hay otro camino al cielo

San Agustín observa una gran contradicción en muchos cristianos.

Muchos desean llegar al cielo, pero no quieren recorrer el camino que conduce hasta él.

Anhelan la gloria eterna, pero rechazan la cruz.

Sin embargo, Jesucristo mismo declaró:

El Reino que el Padre me preparó es el mismo Reino que preparo para vosotros.

Y el camino que el Padre señaló al Hijo estaba completamente cubierto de sufrimientos, humillaciones, persecuciones y cruces.

Por eso tampoco nosotros podemos esperar un camino diferente.

El sendero hacia el cielo es el camino de la cruz.


🌄 La condición para heredar con Cristo

Así debemos comprender las palabras del Apóstol:

Seremos coherederos de Cristo solamente si sufrimos con Él.

Cuando soportamos con paciencia las persecuciones, las enfermedades, las contradicciones y todas las pruebas de esta vida, caminamos detrás de Cristo por el sendero que Él mismo recorrió.

Entonces también participaremos de su gloria.


📖 La enseñanza de Tomás de Kempis

Tomás de Kempis afirma algo profundamente admirable.

Si una persona pudiera elegir entre vivir rodeada de consuelos o padecer por amor a Cristo toda clase de sufrimientos, debería escoger el sufrimiento.

¿Por qué?

Porque así llegaría a parecerse mucho más a Jesucristo crucificado.

Y cuanto más semejante sea el discípulo al Maestro, tanto más verdaderamente podrá llamarse coheredero suyo.


🌱 Dios primero arranca el pecado para después plantar la gracia

Para que los coherederos de Cristo alcancen la herencia prometida, Dios dirigió estas palabras al profeta Jeremías:

"Hoy te he puesto sobre pueblos y reinos para arrancar, destruir, derribar y dispersar; después edificar y plantar."

Dios compara el corazón humano con un campo abandonado.

Cuando un terreno está cubierto de espinos, cardos y malas hierbas, primero debe limpiarse completamente antes de sembrar.

Solo entonces podrá producir abundantes frutos.


🌾 El corazón necesita ser trabajado

Así sucede también con el alma.

El pecado ha echado raíces profundas en el corazón humano.

Antes de que pueda crecer la virtud, es necesario arrancar todo aquello que impide la acción de la gracia.

Ese trabajo exige esfuerzo, sacrificio y dolor.


⛏️ Las herramientas espirituales de Dios

Un antiguo autor espiritual explica esta imagen diciendo que Dios utiliza distintas herramientas para cultivar el alma:

  • ⛏️ La tribulación es el azadón.

  • 🪓 La persecución es la pala.

  • ✝️ La cruz pesada es el hacha.

  • 💔 Las angustias interiores son la azada que rompe la tierra endurecida del corazón.

Con estas herramientas Dios limpia el terreno del alma para que pueda producir frutos destinados al granero del Reino de los Cielos.


🌺 Las tribulaciones preparan el cielo

Por eso Tomás de Kempis concluye:

Debemos entrar en el Reino de Dios a través de muchas tribulaciones.

Las pruebas arrancan la mala hierba del pecado de nuestra conciencia, purifican el corazón y lo preparan para recibir la buena semilla de la gracia.

Solo un corazón purificado puede dar frutos dignos de la vida eterna.

Las tribulaciones no son una señal de abandono por parte de Dios, sino instrumentos con los que el divino Labrador prepara a sus hijos para la felicidad eterna.

Si lo deseas, también puedo modernizar el lenguaje para que sea más fácil de leer sin perder el sentido espiritual del texto original.

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