Jerónimo considera una gran humillación que una persona sea vencida por los deseos de su propia carne, llegando a convertirse en esclava de sus pasiones. 😔
Tomás de Aquino enseña que este vicio es tan despreciable que algunos demonios, recordando la nobleza de su antigua condición, desprecian tentar a los hombres por ese camino. Como ejemplo recuerda que, durante las tentaciones en el desierto, el demonio probó al Señor con otros pecados, aunque no con este. ✝️
En la mujer, la deshonestidad resulta todavía más vergonzosa según este antiguo autor. Afirma que una mujer que pierde su honra queda privada del buen nombre que le concede la estimación de los demás. 💔
La compara con un cuerpo sin vida que causa repulsión a quienes pasan junto a él. También recuerda el castigo de Jezabel, cuya muerte quedó como ejemplo de ignominia y corrupción. ⚖️

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