Cuando cierto hombre abandonó la vida religiosa, no tomó esposa ni tuvo hijos. Vivía solo, y de vez en cuando se le aparecían los bienaventurados Andrés Apóstol y Gregorio Magno mientras estaba rezando, para fortalecerlo.
Pero el hombre cayó en fornicación con una mujer. Entonces los santos se le aparecieron nuevamente y le dijeron:
«Ahora recibirás tu castigo por haber pecado gravemente».
En ese momento unos demonios se le acercaron y lo azotaron cruelmente en todos sus miembros. 😢
Al verlo sufrir, los santos empezaron a pedir misericordia por él ante Dios.
Cuando el hombre pudo recuperarse del castigo, se arrepintió de corazón. 🙏 Se levantó del lecho, tomó el vestido de uno de los presentes y fue a la iglesia diciendo:
«Por medio de los castigos corporales he sido librado de los espirituales».
📖 Volvió al monasterio, recibió los santos sacramentos y, después de escuchar el Evangelio, descansó en paz.

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