sobre él la señal de la cruz, y lo devolvió sano a su padre.

 

Un hombre llevó a su hijo, cuya cabeza había sido torcida por el demonio, para que el abad Pastor lo curara. Temiendo ser rechazado, permaneció fuera llorando. Un anciano lo vio, tuvo compasión y lo hizo entrar con el niño. Primero pidió a los monjes más jóvenes que hicieran sobre él la señal de la cruz, y uno tras otro todos oraron por el muchacho. Al final lo presentaron al abad Pastor. Aunque al principio no quería tocarlo, los hermanos le suplicaron que hiciera lo mismo que ellos. Entonces el anciano oró a Dios por el niño, hizo sobre él la señal de la cruz, y lo devolvió sano a su padre. 🙏

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