Ludovico, Landgrave de Turingia, padre de Germán, quien murió hace dos años. Cayó en un error peligroso y llegó a ser un tirano, cometiendo muchas injusticias contra el pueblo y apropiándose de bienes de las iglesias. Cuando hombres religiosos lo corregían, él respondía con palabras llenas de error:
“Si estoy predestinado, nada podrá quitarme el reino de los cielos; si no lo estoy, nada bueno me servirá de nada”.
Incluso cuando se le advertía que dejara de pecar para no morir en sus pecados, respondía:
“Cuando llegue el día de mi muerte, moriré; no podré prolongarla por vivir bien, ni anticiparla por vivir mal”.
Queriendo Dios apartarlo de su error, permitió que cayera en una enfermedad grave. Se llamó a un médico, hombre prudente tanto en el arte de curar como en la teología. El príncipe le dijo: “Como ves, estoy muy enfermo; aplica tu cura para que pueda convalecer”. El médico, conociendo su modo de pensar, respondió: “Señor, si el día de vuestra muerte ha llegado, mi cura no podrá sustraeros de ella. Y si no vais a morir de esta enfermedad, mi medicina será superflua”.
El príncipe, molesto, dijo:
“Si no se me aplica diligencia médica y dieta, podría morir antes de tiempo por negligencia”.
Al oír esto, el médico respondió con alegría:
“Señor, si creéis que vuestra vida puede prolongarse por la medicina, ¿por qué os negáis a creerlo de la penitencia y las obras de justicia, que son los remedios del alma?”
Considerando el peso de estas palabras, el Landgrave dijo:
“De ahora en adelante, sé el médico de mi alma, pues tu lengua medicinal me ha librado de un gran error”.
Así como la enfermedad lleva a muchos a buscar la medicina, así también la pobreza obliga a otros a abrazar la vida religiosa. A menudo se ven personas que antes eran ricas y de buena condición —caballeros y ciudadanos— que, al verse reducidas a la necesidad, entran en la orden más por evitar la vergüenza de la indigencia entre los suyos que por una entrega completamente voluntaria al servicio de Dios.Qué enseña la doctrina sobre la salvación?
Respuesta: Que la salvación exige la cooperación del ser humano con la gracia de Dios mediante la fe, la penitencia y las buenas obras.
2. ¿Qué es la penitencia?
Respuesta: Es el arrepentimiento sincero de los pecados, acompañado del propósito de enmienda y de obras que manifiesten la conversión.
3. ¿Por qué son importantes las buenas obras en la vida cristiana?
Respuesta: Porque expresan la fe viva, fortalecen la vida espiritual y manifiestan la obediencia a Dios.
4. ¿Qué error doctrinal se rechaza en este tema?
Respuesta: La idea de que las acciones humanas no tienen ningún efecto en la salvación o en la condenación.
5. ¿Qué significa cuidar el alma?
Respuesta: Vivir en gracia de Dios, evitando el pecado y practicando la conversión, la justicia y la caridad.
6. ¿Qué papel tienen las pruebas y dificultades en la vida espiritual?
Respuesta: Pueden ser ocasiones para reflexionar, corregir la propia vida y acercarse más a Dios.
7. ¿Cuál es la enseñanza doctrinal principal del tema?
Respuesta: Que Dios ofrece los medios para la salvación, pero cada persona debe responder libremente con fe, arrepentimiento, perseverancia y buenas obras.

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