Sobre la acción del demonio y la providencia divina

 

nada ocurre en el mundo sin el conocimiento y la permisión de Dios. Todo lo creado permanece bajo su providencia, de modo que incluso los acontecimientos más pequeños suceden conforme a su voluntad o permiso.

Esto se confirma en las palabras del Evangelio, donde se enseña que ni siquiera un solo pájaro cae a tierra sin el consentimiento del Padre celestial. También se añade que los cabellos de la cabeza están todos contados, lo que muestra el cuidado detallado de Dios sobre la creación. Por ello, no hay motivo para el temor, ya que los seres humanos tienen mayor valor que muchas criaturas.

Si Dios no lo permite, el diablo no puede causar ningún daño en la tierra a los hombres. Sin embargo, se permite en ciertos casos que los demonios actúen o que el mal tenga cierto alcance, no porque Dios lo desee, sino por razones superiores relacionadas con su sabiduría y justicia.

Una de estas razones es la manifestación de la sabiduría divina, que es capaz de sacar bien incluso de lo que es malo. Otra razón es la manifestación de la justicia de Dios hacia quienes persisten en el pecado y no se arrepienten. También se permite para que aquellos que se apartan de la verdad y siguen el engaño puedan experimentar las consecuencias de su elección

Por qué se permite la acción del demonio incluso sobre personas justas

Alguien podría preguntarse por qué Dios permite que el demonio tenga cierto poder incluso sobre personas justas e inocentes, como se ve en las historias de Job, san Antonio, san Hilarión y otros santos.

Se explica que, en general, el poder del demonio es mayor sobre los malvados que sobre los buenos, ya que quienes pecan se someten a la influencia del mal y quedan expuestos a sus consecuencias. El que comete pecado se vuelve, en sentido espiritual, esclavo de aquello que lo domina.

Sobre los justos, el demonio no tiene poder para destruirlos completamente, sino únicamente para ponerlos a prueba. En el caso de Job, se le permite al adversario actuar, pero con un límite claro: no puede tocar su vida. Del mismo modo, en el libro de Tobías se muestra que la prueba sirve para fortalecer a la persona aceptada por Dios.

Sentido de las pruebas permitidas por Dios

Dios, que ordena todas las cosas con sabiduría, permite que los buenos atraviesen dificultades o ataques, no por abandono, sino por motivos de bien espiritual.

Estas pruebas sirven para aumentar los méritos, ya que el sufrimiento soportado con paciencia fortalece el alma. También sirven para conservar la humildad, evitando que la persona se enorgullezca o confíe en sus propias fuerzas.

De este modo, incluso aquello que parece adverso puede ser utilizado dentro del orden de la providencia divina para el crecimiento interior y la rectitud de la persona.

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