Santa Clara decía de Fray Junípero, que era gracioso sobremanera, y decía ella que era el truhan de la casa de Dios, y que el Espíritu Santo le enseñaba a recrear a otros: y suele en esto también haber natural inclinación en algunos, e industria para saberlo hacer.
San Gerónimo cuenta de San Juan Evangelista, que saliéndose a recrear con sus discípulos al campo, estaba el Santo Apóstol con una palomita recreándose, y trayéndole la mano por las alas, y pasó por allí un cazador, y juzgó al santo, diciendo, que también él se holgaba como los otros. lo Llamó el Señor, y le díjo: ¿Por qué traes ese arco flojo? Respondió: Porque si anduviese siempre enarcado, al tiempo de tirar la saeta, no iría con fuerza. Pues así, dijo San Juan, has de entender que es conveniente aflojar un poco de tiempo en el rigor de la vida espiritual, para volver después a los estudios de veras: y esto mismo dice allí, que aconteció a San Antonio.
El tirano echó a Santa Cristina en un arca de hierro ardiendo, y como la viese Cristina, dijo a Cristo: Señor, ¿cuándo niña en cuna, y cuándo grande en cuna? ¿Siempre me tratáis como a niña? De manera que aún en tal tiempo dicen gracias los santos.

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