los ídolos son demonios



 se cuenta que Mante mártir, recreándose con los otros niños, jugaba a despreciar los ídolos, diciendo que los dioses de las gentes eran demonios, y enseñándolos jugando cómo habían de responder a los tiranos. 

Su padre de este niño murió en la cárcel por Cristo, y allí luego, su madre, teniéndolo a sus pechos, rogó a Dios que lo llevase de esta vida, y así murió. Una buena mujer, al entrar, halló muerta a la madre y al niño a los pechos, y por esto le llamaron Mamante. Ella lo adoptó por hijo y lo crió en santísimas costumbres.

Comentarios