Ante todo separemos cada día algunos minutos para estar a solas, en paz y hablar con Dios. Hablemos con Nuestro Señor con sencillez y naturaleza como un hijo muy amado como el más bueno y cariñoso de los padres. Contémosle lo que nos preocupa. No hace falta que empleemos fórmulas raras. Hablémosle con nuestras propias palabras, que Él las entiende muy bien.
Entremos en diálogo con Dios también cuando
estamos en el trabajo. Digámosle que lo amamos, que le damos gracias. Que le
ofrecemos lo que estamos haciendo.
Convenzámonos de esta gran verdad "Dios
está con nosotros". Viaja con nosotros. Nos acompaña como el aire y como
la luz a todas horas en el día. Está a nuestro lado las 24 horas y 60 minutos
de cada hora. Y nos quiere ayudar. Desea ayudarnos. Goza ayudándonos. Pero
espera nuestra petición de ayuda.
Oremos con la absoluta seguridad que nuestra
oración sí es oída y respondida por Dios todas las veces y siempre. Y
encomendémosle a los pecadores que deseamos convertir y a todos los que han
tratado o tratarán con nosotros. 6o Al orar tengamos ideas positivas y no
negativas. "Si Dios está con nosotros, ¿quién podrá contra
nosotros?".
Siempre debemos declarar o pensar cuando nos
ponemos a orar, que aceptamos lo que Dios permita que nos suceda, pues aunque
no nos conceda lo que le pedimos, siempre nos concederá lo que sea para nuestro
mayor bien. Demasiado nos ama y por eso nos da lo que más nos conviene.
Cuando oremos dejemos todos los problemas en
manos de Dios. Recordemos lo que dice el Salmo 55: "Coloca tus problemas
en manos del Señor, y Él actuará". Pidámosle que nos conceda fuerza para
hacer lo que tenemos que hacer, y lo demás dejémoslo todo en sus manos
Todopoderosas. 9o Cada día digamos alguna oración por nuestra ciudad, por
nuestro país. Es lo que aconseja el profeta Jeremías diciendo: "Orad por
la ciudad y el país donde estáis viviendo, porque su bien será vuestro
bien"
Entendemos por Meditar el aplicar atentamente
el pensamiento a considerar algún tema religioso. Meditar es elevarse hacia
Dios por medio de la reflexión. La meditación es uno de los mejores medios para
progresar en la vida espiritual.
Quien desea llegar a un buen grado de perfección y santidad debe emplear por lo menos media hora cada día en este ejercicio de oración que se llama meditación. Y uno de los temas que más ayudan a obtener un verdadero amor a Dios y un rechazo total a todo pecado es de la Pasión y Muerte de Jesucristo.
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario