Dios de mi corazón!

 


Dulce Jesús!

¡Que todo buen corazón dispuesto a la alabanza te ame, se deleite en ti, se admire ante ti!

¡Dios de mi corazón!

¡Herencia mía, Cristo Jesús!

Vive, Señor, en mi; enciéndase en mi pecho

la viva llama de tu amor,

acrézcase en incendio;

arda siempre en el altar de mi corazón, queme en mis entrañas,

incendie lo íntimo de mi alma, y que en el día de mi muerte comparezca yo del todo perfecto en tu presencia. Amén .


...

Comentarios