Un anciano en su lecho de muerte,

 


Un anciano en su lecho de muerte, gritaba de horror por la madrugada, cuando sus hijos fueron a ver que pasaba. lo veían hablando con sombras que se encontraban su habitación, el enfermo les decía no iré donde están ustedes, yo no me voy a condenar, en ese instante llamaron al sacerdote. ante semejante delirio.al llegar el sacerdote pudo reconocer que eran almas de condenados que le hablaban al anciano, entre ellos . con brazos quemados que le decía;

" avariento vil , hormiga infame ,ladrón . por tu culpa tengo los brazos quemados por que me enseñaste a robar. 

Una mujer con los ojos quemados le decía te faltarán lágrimas para llorar en el infierno, porque mis ojos fueron quemados, porque me enseñaste a ser deshonesta y me volví avara como tu. esta fue su primera novia, quien la hacía seducir hombres para conseguir dinero. 

el otro con cadenas amarradas en todo el cuerpo le  decía;

"tienes resabios de maldito , donde por tu culpa estoy encadenado.

Por qué me mandaste a matar a alguien por dinero". 

El hijo mayor del anciano no podía creer estas palabras, pero el enfermo decía que todo era verdadero. 

El había incitado a estas personas a pecar, pero ahora estaba arrepentido y no se quería condenar, a lo que el sacerdote le dijo ,pues irás al purgatorio, encadenado, con los ojos y los brazos envueltos en llamas, al terminar su confesión así lo vieron sus hijos, al salir el al a de su cuerpo.

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