Curso de milagros diabolico

 



Se trata de un librito que escribió Helen Cohn en 1965 y sobre este se ha ido desarrollando este método New Age. Los propagadores de este método definen “curso de milagros” así:

Un curso de milagros es una comunicación directa de Dios a través de Jesucristo indicando que la condición aparente entre Dios y el hombre es una falsa separación y la manera en que esta aparente brecha es y fue reparada.

El único propósito de un curso de milagros es la iluminación a través de la transformación de tu mente.

Como observamos es comunicarse con Dios por medio de Jesucristo, esto que aparentemente puede sonar muy cristiano pronto veremos no lo es. También nos deja esta definición uno de sus primeros postulados, “la condición aparente entre Dios y el hombre es una falsa separación”, o lo que viene a ser lo mismo, puro Panteismo, donde no diferencian al Creador de la criatura. Su finalidad como aquí se indica es la iluminación a través de la mente, cuando habla de iluminación se está refiriendo al concepto budista que ya hemos explicado en otras disciplinas.

Todo comenzó cuando Helen Cohn escuchó voces que le repitieron que escribiera un curso de milagros, y fruto de esas revelaciones escribió este libro. Posteriormente afirmara que esta voz fue Jesucristo convirtiendo así el libro en un nuevo evangelio.

Ahora bien, es imposible que esa voz fuera Jesucristo, ya que todo lo que cuenta en ese libro difiere de lo que viene en los evangelios, como ahora veremos:

            El concepto que se usa en el libro “curso de milagros” sobre que es un milagro es totalmente opuesto al concepto cristiano del mismo. Se define milagro asi: Un milagro es una corrección.”No crea ni cambia realmente nada en absoluto.” Simplemente observa la devastación y le recuerda a la mente que lo que ve es falso.”Corrige el error, mas no intenta ir más allá de la percepción ni exceder la función del perdón.” Se mantiene, por lo tanto, dentro de los límites del tiempo.

Para el cristiano el milagro es un hecho sobrenatural, una intervención divina que sobrepasa los límites naturales y no tiene explicación, por ejemplo, curar una enfermedad incurable, hacer andar a un paralitico, resucitar un muerto etc. El texto bíblico más claro para refutar este concepto quizás sea: ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? Lucas 24,5.

Claramente el evangelista quiere incidir en el cambio que se produce, pasar de la muerte a la vida, eso fue lo que hizo Cristo con el milagro de su resurrección. Es verdaderamente real y un cambio. No podemos afirmar que ver a Cristo resucitado sea falso, ni tampoco afirmar que verle muerto fue falso, porque los propios romanos asi lo corroboraron al clavarle la lanza en el costado (Juan 19,34). Por lo tanto los milagros produce un cambio real, no es una corrección, sino una verdadera intervención del poder divino, en este caso, Dios vence a la muerte y Resucita, cambia del estado de muerte al de vida. Queda por tanto refutado el concepto de milagro que tiene este libro a la luz de la Biblia.

            Para ellos Dios es una mente o espíritu impersonal que solo ha creado al Hijo, pero no es el creador del mundo. Aquí tenemos otros dos errores de este método, que son totalmente ajenos a la fe cristiana: No podemos aceptar un Dios que es impersonal, la Escritura está llena de evidencias de que Yavhe, Dios, el “Padre” es una persona divina: Dios hablo a Moisés (Exodo 3,4), Dios es creador de todo, incluido el hombre.

             Dios es amor (1Juan 4,8). Dios no puede ser una mente, ya que una mente por sí sola no habla con otros seres, ni tampoco ama. Por otro lado, Dios es el creador de todo pero el Hijo es eterno, existió desde la eternidad con el Padre (Juan 1,1-3; Juan 17,24).

            Para ellos Jesucristo no es el único Hijo de Dios sino el primero consciente de ello. Creen Él se durmió y soñó con crear al mundo. Dios para despertar al Hijo hace salir de él al Espíritu Santo, que viene a ser como “La Voz dentro de cada uno”.

Evidentemente aquí tienen un problema de comprensión, pues si bien todos somos hijos adoptivos de Dios por filiación divina, el único hijo de Dios puro, por naturaleza, substancia o esencia es Cristo

. Jesús diferencia muy claro esto, cuando se refiere a él dice “Mi Padre” cuando se refiere a los discípulos dice “vuestro Padre” nunca habla de “nuestro Padre” para así diferenciar su filiación divina de la filiación de los apóstoles con Dios. Finalmente, el Espíritu Santo no se puede reducir a una simple voz, es una persona divina muy claramente enseñado en la Biblia:  como persona ayuda (Juan 15,26), como persona que es no puede ser insultado.

            Niegan también la existencia del pecado y de la culpa, de manera que para ellos Jesús no murió por nuestros pecados ya que estos no existen. San Pablo enseña claramente que Cristo murió por nuestros pecados (Romanos 4,25), también enseña la existencia del pecado 

. Si no existe el pecado, no existe tampoco la muerte, y caemos en el absurdo de creer nadie muere.

Por todos estos puntos anteriormente explicados es que como católicos no podemos aceptar ni este libro ni tampoco esta disciplina. Tergiversa casi todos los conceptos básicos de la fe cristiana, confundiendo a aquellos que no tengan una buena formación y convirtiéndose realmente en un peligro para nuestra fe.

Comentarios