Una
de las creencias fundamentales dentro del complejo mundo de la Nuera Era es la
“Angelología”. En la New Age también existen ángeles como en el cristianismo,
pero pronto veremos su manera de concebirlos y usarlos es totalmente opuesta a
la fe cristiana. Esto es algo puede llegar a confundir a muchas personas
pensando no hay nada malo en creer en estos ángeles. Además, la Nueva Era les
da nombres que no han sido reconocidos por la Iglesia, ni tampoco por la
Biblia. Se enseña a comunicarse con ellos, estas comunicaciones a través de lo
que se conoce como “canalización” (channeling) se realiza en diversas
disciplinas New Age como la meditación transcendental, el método silva de
control mental, etc. También se usan cartas angélicas para la adivinación. Es
por ello, que es necesario profundizar en este concepto para no pensar que esta
creencia es similar a la de los cristianos católicos.
¿En qué se diferencia la angelología de la
Nueva Era y la angelología cristiana?
Para
empezar, hemos de decir que la primera diferencia, es que ellos dan nombres a
ángeles que no son verdaderos, puesto que ni la Iglesia ni las Escrituras así
los reconocen:
• La Nueva Era usa nombres para ángeles como
“Uriel”, “Barachiel”, “Jeriel” estos nombres sacados de los libros apócrifos
judíos del AT están también íntimamente relacionados con la Cábala Judía. Como
cristianos solo podemos reconocer como nombres de los ángeles los siguientes:
Miguel, Rafael y Gabriel. Dichos nombres se recogen en las Sagradas Escrituras:
Después
hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el
dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;
Al
sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea,
llamada Nazaret. Lucas 1, 26
"Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que
están siempre presentes y tienen entrada a la Gloria del Señor" Tobias 12,15
La
nueva era no considera a los ángeles como seres puros-espirituales ni tampoco
como seres creados por Dios. El Padre Manuel Guerra en su Diccionario
Enciclopédico de las Sectas nos dice sobre esto:
“No son espíritus puros, ni creados por Dios,
los círculos de la Nueva Era los describen unas veces como hombres
transformados, como se da en las comunicaciones “canalistas”, pero de ordinario
son energías e imnersos en campos energéticos y por lo mismo sumamente
poderosos e influyentes. “Una pionera de la New Age Corinne Heline, habla de
Cristo ser arcangélico. Tras el en el segundo nivel pone 4 ángeles, guardianes
de las puertas de las 4 estaciones sagradas, uno de ellos Miguel”.
Pues
bien he aquí otra diferencia fundamental: La fe cristiana enseña que los
ángeles son seres puros espirituales sin cuerpo y creados por Dios. No son ni
hombres ni energías:
¿Es que no son todos ellos espíritus servidores
con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación? Hebreos.1, 14.
Porque en él fueron creadas todas las cosas,
las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles;
sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado
por medio de él y para él. Col osenses1,16
Los
verdaderos ángeles siempre señalan el camino a Dios. Los ángeles no son un
reemplazo del Dios trascendente a quien adoran alegremente, sin cesar. Sirven a
Jesucristo, el Redentor de la humanidad, con total disposición. Llevan a cabo
la voluntad del Dios Trino en el poder del Espíritu Santo.
Incluso
los Santos Padres de la Iglesia enseñan también esta verdad muy claramente
reflejada en las Escrituras. Así por ejemplo en el siglo II tenemos a
Atenágoras que en su obra “súplica a favor de los cristianos” enseña que como
cristianos creían en los ángeles y que estos habían sido creados por Dios:
Porque la sustancia de esos ángeles fue creada
por Dios para que ejercieran la providencia sobre las cosas por Él ordenadas,
decimos existir una muchedumbre de ángeles y
ministros, a quienes Dios, Creador y Artífice del mundo, por medio del Verbo
que de él viene, distribuyó las funciones, confiándoles el cuidado de los
elementos, de los cielos, del mundo y lo que en él hay, y de su buen orden. (Atenágoras suplica a favor de los cristianos .
Siglos
más tarde, San Gregorio Magno enseñará la diferencia entre ángeles y hombres: «El ángel es solamente espíritu; el
hombre, en cambio, es espíritu y cuerpo»
• Por la manera de comunicarse con los
ángeles: en la Nueva era se usa el “canalismo”, “cartas angélicas”, “cristales
angélicos”, ciertos métodos de meditación. Lo hacen para pedir consejo,
preguntarles, buscar autocontrol, etc. Incluso repiten la palabra “ángel” como
mantra. El canalismo es similar al espiritismo, establecer contacto con
espíritus que uno cree son inofensivos, cuando realmente no lo son. Los otros
métodos pecan de adivinación y magia. Por tanto, todas estas formas de
comunicación con los ángeles son erróneas por el método usado: condenado en las
Escrituras (Deuteronomio 18, 9-12).
La manera adecuada de relacionarse con los
ángeles es a través de la oración cristiana, esto lo vemos en la Biblia, por
ejemplo, Lot reza a los ángeles (Genesis 19,20-21), Jacob pide bendición a un
ángel tienen las oraciones de los Santos y ayudan a distribuir la gracia de Dios. La
Tradición de la Iglesia también recoge la enseñanza cristiana de orar a los
ángeles, así tenemos por ejemplo a Orígenes que dice: “una oficina en
particular es asignada a un ángel en particular: en cuanto a Rafael, por
ejemplo, el trabajo de curación y curación; a Gabriel, la conducción de
guerras; a Michael, el deber de atender las oraciones y súplicas de los
mortales
Lo
mismo enseñaría tiempo después San Ambrosio: “Debemos rezar a los ángeles que
nos son dados como guardines”
¿Qué ha dicho la Iglesia sobre la angelología
de la Nuera Era?
Sobre
este tema la Iglesia si se ha pronunciado en el Documento llamado “Jesucristo
Portador de agua de Vida”. Se trata del documento de más alto nivel jerárquico
sobre la nueva era. En el se alerta sobre los peligros de las creencias y
prácticas de la Nueva Era. Pues bien, dedica dos párrafos al menos al tema de
los ángeles:
Cuando en la “Nueva Era” se habla de ángeles,
se hace de manera poco sistemática, pues las distinciones en este ámbito no
siempre se consideran útiles, sobre todo si son demasiado precisas, ya que «hay
muchos niveles de guías, entidades, energías y seres en cada octava del
universo... Están allí para que los escojas y elijas según tus propios
mecanismos de atracción-repulsión ».22Estos seres espirituales a veces son
invocados de manera « no religiosa » como una ayuda para la relajación, con
vistas a mejorar la toma de decisiones y el control de la propia vida personal
y profesional. Otra experiencia de la “Nueva Era”, que aseguran poseer algunos
que se autodefinen como «místicos», consiste en la fusión con algunos espíritus
que enseñan a través de personas concretas. (Jesucristo
portador de agua de vida )
Las personas pueden conectar con los mundos
superior o inferior mediante su imaginación (órgano del alma o espíritu), o
bien recurriendo a mediadores (ángeles, espíritus, demonios) o rituales. (Jesucristo portador agua de vida ).
En
estos dos párrafos se nos enseña que, para la Nueva Era, los ángeles son
mediadores para conectar con mundos superiores o inferiores, se les invoca de
manera no “religiosa” (como ya vimos antes, espiritismo) para buscar que nos
ayuden en la relajación, a tomar decisiones personales, a controlar nuestra
vida profesional. También destaca que se les considera como entidades de
energía. Evidentemente nada de esto tiene que ver con el auténtico
cristianismo.
Como
cristianos no podemos aceptar este tipo de angelología que hoy en día nos
pretende vender la Nueva Era y todos sus gurús y seguidores. Debemos rechazarla
y sobre todo aclarar las verdades de fe correspondientes a los ángeles para que
no se confundan a más personas.

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