Ayuda a todos los miembros de la sociedad a hacer lo que deben y a reforzar el espíritu de caridad entre
ellos.
Cuida y conforta a los médicos y profesionales de la salud en el desempeño de su servicio.
Tú que eres la fuente de todo bien, bendice con abundancia a la familia
humana, aleja todo mal de nosotros y concede una fe firme a todos los
cristianos. Libéranos de esta epidemia
que nos golpea para que podamos volver en paz a nuestras ocupaciones
habituales para así alabarte y darte
gracias con un corazón renovado.
En ti, Padre santo, confiamos y a ti dirigimos nuestra súplica porque tú
eres el autor de la vida, con tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, y en la unidad
del Espíritu Santo, vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
¡María, salud de los enfermos, ruega
por nosotros!
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario