María llama a todos los pequeñuelos que
necesitan madre, para que recurran a Ella como a la más amorosa de las madres.
Dice el devoto P. Nieremberg que el amor de todas las madres es una sombra en
comparación del amor que tiene María a cada uno de nosotros. ¡Madre mía, Madre
de mi alma, que me amáis y deseáis mi salvación más que nadie después de
Dios... mostrad que sois Madre!
Jaculatoria. ¡Madre mía, haced que siempre me acuerde de Vos!
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario