Sana, mi Señor Jesús, aquellas profundas heridas que me causan enfermedades físicas. Te ofrezco mi corazón. Acéptalo, Señor, purifícalo y dame los sentimientos de tu Divino Corazón.
Sáname, oh Señor, del dolor causado por la muerte de mis seres queridos. Concédeme el poder recuperar la paz y el gozo al saber que tú eres la Resurrección y la Vida. Hazme ser un auténtico testigo de tu Resurrección, de tu victoria sobre el pecado y la muerte, y de tu presencia amorosa entre todos los hombres. Amén.
.png)
Comentarios
Publicar un comentario