Jesús le dijo a santa Brigida :
De esta forma, los ángeles buenos y los malos permanecen bajo mi autoridad. Los ángeles buenos ayudan a las personas que estudian mi conocimiento, o sea, a aquellos que me sirven, nutriéndoles de consolaciones y de disfrute en su trabajo. Los ángeles malos asisten a los sabios del mundo. Les inspiran lo que ellos quieren y les forman según sus deseos, inspirándoles especulaciones junto con gran cantidad de trabajo. Aún así, si vuelven sus ojos hacia mí, podría darles el pan que no tuvieron por su trabajo y bastante del mundo como para saciarles de lo que nunca se pueden saciar, pues ellos mismos convierten lo dulce en amargo.
Pero tú, esposa mía, has de ser como un queso y tu cuerpo como el molde en donde el queso se moldea hasta que adopta la forma del molde. De esta forma, tu alma, que es para mí tan deliciosa y sabrosa como el queso, debe ser probada y purificada en el cuerpo el tiempo suficiente para que el cuerpo y el alma se pongan de acuerdo y para que ambos mantengan la misma forma de continencia, de manera que la carne obedezca al espíritu y el espíritu guíe a la carne hacia la virtud.
Comentarios
Publicar un comentario