Padre Eterno… He aquí a tu hijo dándote gracias por todas las bendiciones que he recibido de Ti.
Te doy gracias por todas las oportunidades que me has dado y que me continúas dando, a través de tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor, para que yo retorne a Ti.
Padre, atiende mi súplica… Estoy verdaderamente arrepentido de todos mis pecados; perdona todos mis errores y todas mis culpas.
Y en este momento, libremente y con alegría, yo te entrego para siempre mi voluntad y mi corazón, para que me sanes y me salves; para que me sumerjas en las infinitas profundidades de amor y misericordia de tu Sacratísimo Corazón; del Sagrado Corazón de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor y del Inmaculado Corazón de María, nuestra Madre.
Y ahí dentro Señor... Pásame por la criba de tu amor, una y otra vez; hasta que no encuentres en mí, ni el más mí nimorastro de inmundicia, de maldad o de pecado.
Arranca de mi ser toda soberbia, toda lujuria, todo egoísmo, toda tibieza, toda falta de fe...Arranca de mí toda avaricia, toda codicia, toda envidia,
toda maldad... Borra de mi memoria todo rencor o deseos de venganza.
¡Ayúdame
Padre! Ayúdame a alcanzar esa santidad perfecta que Tú quieres para todos tus
hijos…
Lléname de
tu amor, lléname de tu paz, lléname de tu luz,
lléname de tu alegría, de tu humildad, de tu caridad, lléname de tu dulzura y de tu mansedumbre...
Ayúdame
Padre mío... Yo te lo imploro... Ayúdame a recuperar la dignidad que me
pertenece, pues yo soy hijo tuyo,
yo soy hijo de Dios y de la bienaventurada y siempre Virgen María...Yo te lo suplico Señor... Lléname de tu sabiduría y de tu verdad.Yo te lo pido para mí; para todos mis familiares, amigos,
conocidos, vecinos, y también para mis enemigos...Y te lo pido en el santo nombre de tu Hijo Jesucristo
nuestro
Señor, y en nombre de María, nuestra Madre.
Amén.

Comentarios
Publicar un comentario