por qué mi corazón es duro y no temo al Señor?»

 


1Un hermano preguntó a un anciano: «Padre, ¿por qué mi corazón es duro y no temo al Señor?». «A mi modo de ver, respondió el anciano, aquel que se reprocha a si mismo en su corazón alcanzará el temor a Dios». Y le dijo el hermano: «¿Qué reproches?». El anciano le respondió: «En toda ocasión el hombre debe recordar a su alma: acuérdate que tienes que comparecer delante de Dios. O también: ¿qué tengo yo que ver con los hombres? Estimo que si se persevera en estas disposiciones vendrá el temor de Dios».


Comentarios