Cuenta santa Verónica Giuliani :
Esta mañana, mientras se celebraba la misa, he tenido la visión de María santísima y de toda una comitiva de santos. Por mano de san Miguel arcángel he recibido la santa comunión y en ella he conseguido muchas gracias .
Esta mañana en la misa he entendido que Dios quería que yo hiciera la comunión sacramental por mano de mi ángel custodio, cuando mi confesor comulgara, porque así me había mandado éste. Cuando se disponía a comulgar, mi ángel me avisó que dicho padre me llamaba para darme la comunión y en ese momento me ha parecido ver a mi ángel custodio con la hostia en la mano toda llena de esplendor y me ha dado la comunión en lugar de mi confesor. Yo he sentido la comunión en la boca como cuando comulgo .
Cuando mi confesor salió para celebrar la misa, tuve la visión de la santísima Virgen, del Niño Jesús y de muchos santos, con asistencia de mi ángel custodio. De pronto me pareció ver a mi confesor que estaba con la sacratísima hostia en la mano como para darme la comunión y esto fue antes de que él comulgara por sí en la misa. Al ver esto, me parecía estar allí presente para recibir a Jesús sacramentado y enseguida mi ángel me dio la comunión, tomando la figura de mi confesor .
Otro día celebraba la misa mi confesor y comprendí que en el primer “Memento” me encomendaba de un modo especial y que en la misa lo hizo tres o cuatro veces. Pero antes de tomar él la comunión, Dios me avisó por medio de mi ángel custodio que me preparase, porque mi confesor me quería dar la comunión. He recitado el Confiteor y me parecía que dicho padre tenía el Santísimo en la mano en actitud de dármelo y que mi ángel me lo ponía en la boca. Todo lo he visto con visión corpórea y he sentido los mismos efectos que siento en la comunión sacramental .
Un día anhelaba la sagrada comunión. De pronto me parecía oír a mi ángel custodio, que me decía: “Está tranquila, que tu confesor quiere darte la comunión; y yo seré el portador de tan gran alimento”. Estaba yo pensando cómo podía ser esto; y me acordé que V. R. me había prometido venir a celebrar la misa aquí, con nosotras. Así fue. Y mientras estaba en dicha misa, yo trataba de prepararme para la sagrada comunión espiritual; pero fue todo lo contrario.
A la elevación del sagrado cáliz, fui arrebatada a los sentidos. Hallándome en rapto, parecíame estar de nuevo en presencia del sacerdote que celebraba la misa, y le veía como si le hubiese tenido ante mí. Estaba toda ansiosa por comulgar con él; y mientras estaba para tomar el Santísimo para sí mismo, me pareció que también a mí me hiciera una invitación a ello; y por mano de mi ángel custodio, comulgué con la sagrada hostia, como si visiblemente V. R. me hubiese comulgado. ¡Oh Dios! El contento y dulzura que experimenté, no puedo describirlo .
Esta mañana Dios ha venido a mí espiritual y sacramentalmente como estas otras mañanas, habiéndome dado la comunión mi ángel custodio . Mientras mi confesor celebraba la misa, he comulgado por mano de mi ángel custodio como otras veces me ha ocurrido .
Esta mañana he recibido la comunión de manos de mi ángel custodio y he sentido los efectos de ella en mi alma . Esta mañana de nuevo me ha dado la comunión mi ángel custodio. En el momento de la comunión, Dios se ha dejado sentir en mí, diciéndome: “Di, esposa mía, ¿quieres toda la tierra o bien el cielo?”. Respondí: “Mi cielo es Dios y yo no deseo más que a Dios, no más tierra” .
En otra ocasión, me pareció que mi ángel custodio me avisaba para que me preparase para la sagrada comunión, ya que así lo quería la obediencia... Vi a la santísima Virgen con muchos santos y ángeles que acompañaban al Santísimo. Mi ángel custodio me dio la comunión y en el momento en que recibí a Jesús sacramentado, me pareció pedirle la gracia de la contrición de mis culpas .

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