hubo señora rica que tenía de costumbre, y devoción de frecuentar los Hospitales, y dar algún regala a los pobres: vio en una cuadra de las mujeres enfermas , una enferma de buen rostro y de mejores cabellos habló aparte a la enfermera y le pidió, que si esa mujer moría le hiciera favor de guardarle los cabellos.
Ofreció hacerlo y lo cumplió porque la mujer murió, y reservó los cabellos para aquella Señora, la cual los lavó e hizo de ellos una peluca para adornar su cabeza que este apetito de vanidad.
Pero sucedió, que componiéndolo al espejo, nunca pudo ajustarle a su cabeza y aunque varias veces se lo probó, nunca le asentaba bien , y enfadada, arrojó la peluca diciendo:
-Maldito seas, que tan mal me sientas.
A esta palabra respondieron los cabellos del tocado:
-No me maldiga , que harto maldita estoy yo ; hablando en persona de su dueño .
Fue tan grande su susto y turbación de la Señora , con el trueno de esta vez que cayó en el suelo sin sentido. acudieron las criadas y la pusieron en la cama al parecer mas muerta , que viva , Llamaron los Médicos , los cuales la curaron porque le hallaron la sangre corrompida , y tan pestilenciales , que dejaron esperanza de vida , la cual acabo desdichadamente dentro de dos días , porque pegó su contagio a dos hijos suyos , a dos criadas y un criado y aun hermano Religioso de Santo Domingo y llegaron a estar muy al cabo pero quiso Dios , que Son Reliquias oraciones y medicinas , que les aplicaron , escaparon con la vida , aunque muy debilitados y con achaques muy penosos que les dieron toda la vida .

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