Posesiones diabólicas falsas?



 Ésta es la peor forma en que se manifiesta el poder del demonio en una persona. El diablo puede tentar, como lo hace continuamente con todos sin excepción. En casos especiales puede haber vejaciones, es decir, que desde afuera, el demonio inflige daños corporales. Esto ha sido frecuente en la vida de algunos santos con el permiso de Dios para que pudieran ofrecer esos sufrimientos y pudieran sentir en carne propia la maldad del demonio. 

 

Todos los exorcistas reconocen que los casos de verdadera posesión no son muy comunes, sino más bien pocos, hablando en general. Por eso es importante diagnosticar primero, si es una enfermedad o una verdadera posesión. Veamos casos de falsa posesión. 

 

El padre Bamonte, exorcista, declara: Un día vinieron los papás y algunos familiares con una joven de 25 años. Me dijeron que desde hacía un tiempo recibía exorcismos durante los cuales gritaba y debía ser sujetada por unas cinco personas. Mientras ellos me hablaban, comencé a dar órdenes mentalmente al demonio, pero no se manifestaba en absoluto. Lo que más me asombraba era que, mientras le daba órdenes al demonio, la misma joven me decía tranquilamente lo que le pasaba. En cierto momento, le dije: “Qué traes entre los cabellos”. Ella respondió: “Padre, quítelo”. Con esa excusa le puse la mano sobre la cabeza, le di órdenes al demonio, pero no pasó nada y entendí que no era cosa del demonio. 

 

Quise hablar a solas con ella y le pregunté: “¿Por qué finges estar endemoniada?”. Ella, sorprendida, respondió: “¿Cómo lo ha entendido?”. Ella me explicó que había aprendido a fingir, asistiendo a la iglesia donde se hacían oraciones de liberación y las personas manifestaban reacciones violentas. Manifestó que se había casado con un joven al que amaba, pero él se drogaba y era vendedor de droga. Había pensado que, al casarse, podría liberarlo pero sus padres no habían aceptado este matrimonio y le insistían en que se separase del esposo. Entonces ella pensó en hacerse la poseída del demonio con la esperanza de que el esposo, viendo que el demonio existía, realmente abandonara la droga . 


...

Comentarios