Un día se presentó un alma del purgatorio que llevaba un escapulario al pecho y esto le causaba gran júbilo y alivio. Por medio de su ángel custodio hizo entender a mis dos ángeles que sería fiel en rogar constantemente por nosotros . Me fue mostrado el lugar en que esa alma estaba padeciendo y por mano de mis ángeles y por orden de María fui puesta allí por breve tiempo. ¡Oh Dios, qué grandes sufrimientos tuve! De pronto esa alma fue conducida por mano de su ángel custodio ante María. Entonces me pareció ver salir del Corazón de María un rayo que se dirigía hacia aquella alma y se detenía en el escapulario que llevaba al pecho. Parecía una fulgísima joya. Y de pronto esa alma se vio del todo cambiada y muy hermosa, y ella y yo fuimos presentadas a María santísima... Después mis ángeles me llevaron como en vuelo y me dejaron en aquel lugar (del purgatorio). Pronto volvieron y me condujeron a los pies de María. Aquella alma se había vuelto reluciente como el cristal y estaba junto a su ángel custodio entre dos santos .

Comentarios
Publicar un comentario