Ofrecimiento de mi corazón a Jesús

 


Oh Jesús misericordioso, con qué ardiente deseo Te has apresurado hacia el Cenáculo para consagrar la Hostia que yo he de recibir durante mi vida. Has deseado, oh Jesús, vivir en mi corazón. Tu sangre viva se une a mi sangre. ¿Quién comprenderá esta intima unión? Mi corazón encierra al Todopoderoso, al Incomprensible. 

 Oh Jesús, concédeme Tu vida divina, que Tu sangre pura y generosa lata con toda la fuerza en mi corazón. Te ofrezco todo mi ser  transfórmame en Ti y hazme capaz de cumplir en toda Tu santa voluntad, de compensarte con mi amor. Oh mi dulce Esposo, Tu sabes que mi corazón no conoce a nadie fuera de de Ti. 

 Has abierto en mi corazón un abismo insaciable de amor por Ti; desde el primer instante de conocerte, mi corazón Te ha amado y se ha sumergido en Ti como en su único objeto. Que Tu amor puro y omnipotente sea un estimulo para obrar. ¿Quién comprenderá y concebirá este abismo de misericordia que ha brotado de Tu Corazón?

Comentarios