Se apareció le à San Martín un Demonio vestido de púrpura y ricamente coronado у le dijo : -
Yo soy Cristo ; adórame , que bien lo merezco ; pero el Santo ilustrado por una luz celestial , le respondió :
-Mi Señor Jesucristo está coronado de espinas , y cubierto de sangre ; y yo con este vestido nuevo no le conozco .al verse descubierto el Demonio , escapó, pero dejó tanta hediondez , que que el Santo conociese quien era .
Ahora pues : si un Demonio solo despidió tan maligno hedor ¿ que tal será aquel vapor hediondo que exaltará la caverna que encierre todos los Demonios atormentadores , y todos los cuerpos de los atormentados , constreñidos sin respiración ?
Si el aire solo , encerrado por algún tiempo , se corrompe y viene à ser insoportable , considera ¿ que será una de tantas y tan asquerosas inmundicias , que no tendrá por donde respirar ?
Esta es la estancia que eligen voluntariamente los Pecadores para siempre , por contentar con un breve sueño ' el apetito infame de su corrompida carne .
Estos son los soberbios Palacios que se labran con su altivez aquellos que desprecian al pobre y le ahuyentan de sí , como à hediondo .
Con esta Cárcel se trueca aquel Paraíso , que comprado con la sangre del Hijo de Dios , vale tanto , cuanto vale su precio . ¡ Oh trueque desgraciado ! Oh cambio que será llorado con un mar inmenso de lágrimas , pero siempre en vano !

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