En Milán sucedió á una señora , que levantándose a media noche á dar un
remedio á un hijo enfermo , se le apareció una sombra .
Asustandola no menos lo que vio que lo que oyó , porque le dijo:no
te asustes , yo fui tu esposo , y vengo castigar á mi hijo , porque se ha
descuidado en hacer por mi alma lo que encomiende . Respondió la señora
siempre te hemos encomendado á Dios á que replicó el difunto :" si se
hubiera hecho lo que yo mandé en mi testamento ya no estuviera donde
estoy" .
Y al punto que desapareció. vieron un demonio que creó en el
cielo una horrorosa tempestad que aniquiló sus campos.
No vacilo el labrador en buscar la causa de no lograr cosecha
limpia, de no tener jamás serena la fortuna, ni el mercader. de que nada le
salga bien, porque si, tiene bienes de algún difunto; todo es pena de esta
culpa ; no le sucede por ser desgraciado en todo, como piensa, sino por ser
delincuente.
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