Se cuenta que Godofredo de Bouillón, durante la conquista de Jerusalén, lanzó una flecha hacia la Torre de David. La flecha atravesó tres aves, hecho que fue considerado un anuncio favorable de la victoria que poco después alcanzó.
Así también, la flecha de una lengua injusta puede herir a quien la pronuncia, a quien la escucha y a quien la recibe.
Pero para el cristiano paciente sucede algo admirable: aquello que hiere se convierte en señal de una futura corona.
🌟 Cada ofensa soportada por amor a Dios anuncia la Jerusalén triunfante y prepara un premio eterno para el alma fiel.
🙏 Una invitación a la paciencia
Cuando las palabras de otros te causen dolor, recuerda que Dios puede transformar esa prueba en un tesoro espiritual.
No desperdicies la ocasión de practicar la paciencia, la mansedumbre y el perdón.
👑 Muchas veces, las lenguas que más lastiman son precisamente las que ayudan a labrar la corona más hermosa.

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