María aceptaba el padecer por amor nuestro


 


San Buenaventura, dirigiéndose a esta Virgen bendita, le pregunta: Señora ¿por qué quisiste ir a sacrificarte en el Calvario? ¿No bastaba para redimirnos un Dios crucificado, sino que también había de ser crucificada también su Madre? Bastaba la muerte de Jesús para salvar al mundo; pero quiso esta buena Madre, por el amor que nos tiene, con los méritos de sus dolores que ofreció por nosotros en el Calvario, ayudar ella también a la causa de nuestra salvación. Por eso dice san

Alberto Magno que como nosotros tenemos que estar agradecidos a Jesús por su Pasión, sufrida por amor nuestro, así también debemos estar llenos de gratitud hacia María por el martirio que, al morir su Hijo quiso soportar por salvarnos. Y lo quiso soportar espontáneamente, porque como reveló el ángel a santa Brígida, nuestra piadosa y benigna Madre, prefirió sufrir todos los martirios, antes de tolerar que las almas quedaran sin redimir y abandonadas a su antigua perdición. Este era el único alivio de María en medio de su inmenso dolor por la Pasión de su Hijo, ver que con su muerte se lograba la redención del mundo perdido y quedaban reconciliados con Dios los hombres sus enemigos. Dice Simón de Casia: Gozaba en su dolor porque se ofrecía el sacrificio por la redención de todos, con lo que se aplacaba el ofendido.

Comentarios